Devocional Semanal

¿Se acusa a usted mismo?

¿Sabe perdonarse y no guardar rencor contra usted mismo?

Escrito por Hope on 08/09/2013

"Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor” (Romanos 8:37-39).

En verdad me enoja lo que hago a veces. Me frustro por las cosas incorrectas que he dicho, hecho o errores que he cometido. Me está tomando algún tiempo aprender a ignorar mis errores y las vergüenzas que he pasado en mi vida.

Ira Hacia Usted Mismo

Hace algunos años, accidentalmente hice enojar a una de mis tías queridas; ¡lo que dije casi la hace llorar! No me gusta cuando hago enojar a las personas, y no heriría a alguien intencionalmente, especialmente a alguien que amo. Así que, ¿ se puede imaginar cuán enojada estaba conmigo misma? Por años, literalmente me regañaba a mi misma cuando recordaba el incidente a pesar de que mi tía me había perdonado fácilmente cuando le pedí perdón por mi falta. Y usted, ¿sabe perdonarse y no guardar rencor contra usted mismo? O, ¿se mantiene enojado con usted mismo impidiendo su relación con Dios y con los demás?

Nadie es Más Justo Que Dios

Dios no quiere que Su pueblo guarde resentimiento los unos contra los otros, ni contra sí mismos. El apóstol Pablo escribió: “perdonen a todo aquel que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.” (Colosenses 3:13) “Todo aquel” le incluye a usted. El Señor le ha perdonado. Si usted se está guardando algo en contra suya, recuerde, usted no es más justo que Dios. Puesto que Él puede perdonarle, ciertamente, usted puede perdonarse a sí mismo.

El Perdón de Dios

Juan, el discípulo amado, explica: “pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). El quiere que nos “acerquemos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos” (Hebreos 4:16). Queremos imitar a Dios en su gracia y misericordia, y Él prometió que “perdonará su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados” (Jeremías 31:34).

Como mencioné anteriormente, el incidente en el que ofendí a mi tía fue hace mucho tiempo. Desde entonces, Dios me ha enseñado a ser más como Él en lo que a perdonar se refiere. Él me mostró que me estaba aferrando demasiado al enojo contra mi misma, y a su vez, he aprendido a no guardar resentimiento contra mi misma. Le agradezco por el hecho de no poder recordar incidentes recientes en los que me haya sentido tan frustrada conmigo misma, al punto de sentir resentimiento. Y, en realidad, la siguiente vez que hice llorar a mi tía, no lo quiero olvidar, porque fue de gozo el día de mi boda.

ORAR, INTERESARSE POR OTROS Y COMPARTIR A JESÚS

Cita Bíblica: Romanos 8:37-39

¿Tiene una grabación de auto condenación tocando en su mente recordándole las cosas malas que ha hecho o sigue haciendo? A menudo somos nuestros peores jueces. Algunas veces algunas cosas que suceden son realmente malas, como por ejemplo:

  • Estuvo involucrado en accidente serio.
  • Estuvo involucrado en una guerra y tuvo que hacer cosas por su país que hubiese deseado que no hubiesen sido necesarias.
  • Estuvo comportándose mal (abuso de drogas y alcohol) y dañó las relaciones con otros
  • Perdió la paciencia y la oportunidad de una carrera prometedora.
  • Cometió un crimen y tuvo que pagar las consecuencias.

Viviendo con un sentimiento de culpa por esos incidentes lo mantendrá alejado de Dios. Muchas veces, le pedimos perdón a Dios pero no nos perdonamos a nosotros mismos. En la Biblia, Dios nos dice que ninguna cosa creada nos podrá separar, a nosotros como creyentes, del amor de Dios que es en Cristo Jesús (Romanos 8:37-39).

Esta carta de oración es un llamado a que se perdone a usted mismo por las cosas terribles que ha hecho voluntaria o involuntariamente.

La guía Orar, Interesarse por otros y Compartir a Jesús es un recordatorio de que es muy importante deshacerse de todo lo que se interpone entre usted y el Señor, para que, en gozo total pueda:

  • Orar bendición sobre la gente y los lugares a donde quiera que vaya;
  • Desarrollar relaciones con la gente que necesitan a Cristo en su vida;
  • Interesarse por aquellas personas a su alrededor que tienen necesidad y
  • Compartir a Cristo con ellos siguiendo la dirección del Espíritu Santo.

Ore esta semana:

Pida y acepte el perdón y el amor de Dios a través de Jesucristo por las cosas malas que han sucedido.

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