Guía Para el Nuevo Creyente

Parte 30: No Tenga Miedo

Usted no está solo.


Respire un suspiro de alivio. Dios no lo está enviando por su cuenta a predicar el evangelio por todo el mundo diciéndole, “¡Buena suerte!” No, Dios ha prometido enviar al Espíritu Santo para ayudarle a ser un testigo efectivo de Jesucristo. Jesús dijo,” Pero el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, los consolará y les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho.“ (Juan 14:26) ¿Qué significa que el Espíritu Santo es su Ayudador para que sea un testigo de Jesús?

El Espíritu Santo Hace el Trabajo

Imagínese un velero. Usted se propone cruzar el océano hacia otro país. Usted compra el barco, traza su dirección general, y sale al mar. Pero usted tiene que confiar en que el viento va a soplar, llenar sus velas y llevar su barco a través del mar. Eso es similar a testificar. Usted ha escuchado el mandamiento de Jesús de ir y hacer discípulos de todas las naciones. Usted puede proponer en su corazón ser obediente a Él y prepararse para hablarle a otros acerca de Jesús, pero es el Espíritu Santo quien va a llenar sus velas y hacer todo el trabajo. El promete que le enviará el viento. Jesús dijo “Pero cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo recibirán poder, y serán mis testigos” (Hechos 1:8)

“Al contrario, honren en su corazón a Cristo, como Señor, y manténganse siempre listos para defenderse, con mansedumbre y respeto, ante aquellos que les pidan explicarles la esperanza que hay en ustedes.” (1 Pedro 3:15).

“Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique?” (Romanos 10:14).

Dios Puede Usar a Cualquiera

Y no importa si usted no tiene una personalidad osada naturalmente. A veces pensamos que solamente las personas muy seguras de sí mismas o extrovertidas son buenas para compartir el evangelio. Pero el poder del Espíritu Santo está disponible para todo el mundo – no sólo para extrovertidos. Piense en la ilustración del velero. No importa si el velero es grande, pequeño, marrón, colorido, largo o corto. Mientras tenga velas, el viento lo puede llevar. Es lo mismo con el Espíritu Santo: Él puede usar cualquiera que sea personalidad para traer honra y gloria a Jesús. Las velas de su bote son sólo su disposición de hablarles a otros acerca de Jesús. El Espíritu Santo le dará el poder y las palabras adecuadas. ¿Le gustaría ser testigo con la ayuda del Espíritu Santo? Pídale a Dios ahora mismo que le llene con su Espíritu y que le de la oportunidad de ser testigo. “Jesús dijo, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!” (Lucas 11:13). Mientras usted y el Espíritu Santo trabajen juntos, usted verá a la gente creer en Jesús y recibir la vida eterna.

“ No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree: en primer lugar, para los judíos, y también para los que no lo son. “(Romanos 1:16).


¿Cuándo fue la última vez que el Espíritu Santo le dió la fuerza y las palabras correctas para compartir el Evangelio?

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